Su actividad creativa no fue muy prolífica fuera de Aragón, y quizás por dos razones: en aquellas décadas no era tan fácil como ahora el desplazarse cargado de pinceles, caballetes, lienzos y demás, pero la segunda razón aún fue de mayor peso: eran interminables los lugares, paisajes, casas, iglesias, de los Pirineos desde Ansó hasta Cerler, que ocuparon buena parte de su tiempo y en su época. Una acuarela de Candeleda, Ávila, dos marinas de Asturias de muy difícil localización, quizás cerca de Gijón, paisajes de Santa Perpétua de Gaià y el río Gaià en Queral, Tarragona, y una típica calle empinada en Herbés, Castellón. Forman parte de este legado.
All
Transcurso del tiempo
Puedes comprobar la ubicación de algunos lugares que fueron pintados en su día como están en la actualidad